19.2.07

Homenaje a Barón, el perro guardián de la universidad

Barón se ha ido. No sé si al cielo o al claustro, porque Barón era el perro guardián de la Universidad de Murcia. Toda su vida la pasó en el campus de la Merced y tenía clarísimo que su papel era no dejar entrar a ningún otro perro en el recinto ni a aquellos que no iban allí a estudiar.

Era un colega querido por todos, especialmente por los humanos del Servicio de Vigilancia, para quienes era uno más del equino, y no necesariamente el menos eficaz. Su afinadísimo olfato y diplomacia solucionaron más de un problemas en su larga carrera como vigilante universitario.

Varias promociones de estudiantes se graduaron y doctoraron bajo su tutela. Descanse en paz.

Les dejo un pequeño video y un artículo homenaje que han hecho los chicos de Eubacteria y les copio un texto de una bitácora en la que también hablan de él.



LUTO EN EL AULA 01

ÉL estaba allí mi primera noche de estudio en Aulario de la Merced y según descubrí poco después, llevaba ya arrancadas bastantes hojas del calendario por aquel entonces…

No me fijé hasta unas semanas más tarde. Había estado observándome con cuidado para ver quien era. Debió pensar que tenía futuro en aquello de mezclar nocturnidad, tubos fluorescentes y fotocopias a dos caras. Acertó de lleno con el pronóstico y vino a darse a conocer esa noche, durante un descanso de los de banco alejado y café capuchino.

Más bien pequeño, vestía de negro y parecía cansado, con la lengua fuera. Normal, pensé después de ver los esfuerzos que hacía para caminar. Una vez delante de mí, observé que en la mirada le repetían viejas convocatorias de exámenes que yo no había vivido. Era el nuevo, así que me quedé quieto. Estuvo curioseándome un buen rato y entonces lo entendí: venía a presentarse. Y no pensaba decir palabra en absoluto.

Tras ese encuentro, surgieron los interrogantes: de dónde había salido, qué hacía tanto tiempo en ese lugar… Ni siquiera conocía su nombre, si bien es cierto que jamás se lo llegué a preguntar. Entraba a clase de vez en cuando (su favorita era la sala grande de la planta baja), dormitaba más que estudiaba y era de los que prefería el aire fresco antes que una pila de apuntes por ojear. Pero a pesar de ser peculiar, tardé en darme cuenta de lo más importante. Un detalle que estaba ahí, pero en el que no había caído: NUNCA le pasabas falta. Era el compañero de aulario anónimo con el que sostienes interminables jornadas de estudio examen tras examen, año tras año, al cual te encuentras habitualmente durante largas temporadas y un día, dejas de ver… así de sencillo. Un día deja de ocurrir que sabes dónde se va a colocar esa noche y a qué hora se marchará a su casa.

Escuché hace poco discutir a dos catedráticos sobre el tiempo que llevaban en el campus. Sorpresa la mía al ver que, cuando afirmaban que el miembro más veterano de la Universidad de Murcia era tal o cual, no se tenía en cuenta al protagonista de esta historia. Y es que en años de facultad a las espaldas, nuestro amigo era un emérito y ganaba a todos los demás (Entiéndase, la vieja teoría de que envejecen siete años por cada año humano). Pero Barón no era de alardear: movía la cola, que no la lengua. Hablaba con los silencios me gusta pensar. Como también me gusta pensar que al igual que en la película… Todos los perros van al cielo.

6 comentarios:

Verdi el perro dijo...

pues que el colega descanse en paz, que se merece descansar despues de su tarea cumplida..
baron te recordaremos ..
acias pelu

Paula dijo...

Claro...todos los perritos van al cielo...si son la inocencia caminando, si dan amor incondicional, si son capaces de dar su vida, sin esperar nada a cambio... solo el hombre con su maldad los contaminan...son seres preciosos...claro que van al cielo
Patita
Paula

Anónimo dijo...

he entrado a peludo para animarme y he descubierto lo de baron...
Hace diez años mi padre pescaba en el azud de Ojós cuando un hombre se acerco hasta la orilla a tirar un cachorro, “es el mas feo, -decía como excusa- y pues nadie lo quiere.” Mi padre le dijo anda dámelo y cuando aprenda a comer solo me lo bajo al campo. Esa fue la pesca de mi padre aquella tarde, mi madre no quería ni mirarlo y con la alegría de ser cachorro se convirtió en el bebe de la casa, el peque nos gano a todos con dos apellidos eran listo y guapo, eligió a mi madre de dueña, sabia que es la que mas manda, y su mami le ponía de comer….
no le gustaba que lo acarician y tan mimado y consentido estaba que era arrogante le llamabas y miraba para otro lado… le educamos mal dice mi madre, pero el nunca fue agresivo ni mordió a nadie, a pesar de que le hicimos hasta un seguro por si se escapaba y tiraba una moto o cualquier cosa, era como dicen de esos malos cobardes si veía una bolsa de plástico agachaba la cola..y solo jugábamos cuando el quería y como ese anuncio de piensos para gatos nosotros éramos los amos y el mandaba!!!

Tenia dos ojos negros muy expresivos marcados por dos trazos negros totalmente perfilados y sus gestos eran tan humanos, que siempre interpretamos que quería que necesitaba, el era de nuestra familia y todo se hacia en torno a el, incluido las vacaciones, las excursiones.

Hace un mes y medio un análisis dio que estaba perfecto sin embargo yo notaba que mi perro no tenia fuerzas pero me dijeron que era su proceso de envejez, una revisión hace unos días no podían diagnosticar que tenia, sino descartar la lesmania, la leucemia, y los síntomas era que tenia sangre en la boca… hoy el medico ha hablado de trombosis e infarto cerebral no se que cosas mas ha dicho y yo solo me he acercado y le he dicho brando perdóname…

El veterinario dice que tenemos que pensar que le dimos su vida cómoda y lo hicimos feliz, que tenemos que tener un perro pronto porque personas como nosotros tenemos que tener animales… pero mi padre ha dicho en una bolsa me lo dieron y en una bolsa me lo llevo, y en un pozo de la huerta a jurado que jamás ningún perro le iba a quitar su lugar ni repetirá en toda su vida este momento.. Tengo 29 años y jamás había visto a mi padre llorar y hoy estaba tan desconsolado como nosotras. Estamos mal porque hemos perdido al pequeño al indefenso, al que comía el primero porque no se podía servir, a nuestro leon -rojo, perro- lobo, osito,chiqui, mi peque, mi brandi…. Y estamos mal porque hoy hemos perdido a nuestro mejor amigo.

Zara_Mandragora dijo...

Me he quedado de piedra con la noticia. He sido alumna de la merced, de hecho aún lo sigo siendo aunque de Doctorado y paso muy poquitas horas por la facultad, quizá por eso no me dí cuenta. Me uno a la tristeza. Todos recordaremos a BARÓN.

Anónimo dijo...

Yo no puedo ni hablar...solo dejo que mis lágrimas hablen pormi...estoy emocionada,es muy bonito.

Alfonso dijo...

Hasta siempre amigo...Cuantas tardes hemos compartido juntos en la Merced. Yo con el temario de informática...y tu intentando rascar el suelo, aun sabiendo que estaba con baldosa.Nunca perdistes la esperanza. Siempre fue un perro con clase que supo comportarse y un ejemplo para cualquier universitario que quiera llegar a algo en la vida.
Descansa en paz.