20.1.05

Me han pillado

Uno de los mejores placeres caninos es el colarse en la cama de los humanos. Es grande, blandita, calentita, acogedora y especialmente agradable cuando están ellos. A mí me gusta saltar y subirme a ella de improviso, cuando están ellos dormidos vivos y meterme justo en medio: abrigado y protegido. Hummmm, que bueeeeno.

Lo que pasa es que los muy canallas no quieren compartir la cama conmigo y me echan en cuanto se dan cuenta de que me he subido, por muy sigiloso que yo sea y aunque estén dormidos. Egoísticos.

Pero claro, ellos tampoco se pasan el día entero ahí ni pueden vigilar constantemente. Por eso cuando se han ido o cuando están muy interesados en alguna otra cosa aprovecho mi oportunidad.

Eso tiene casi todas las ventajas de subirse cuando están ellos pero sin el inconveniente de que te echen. Bueno, eso siempre y cuando no te pillen, como me ha pasado ahora. Eso es lo malo, que luego ya sabe uno lo que le espera.


Glupppss, me han pillado
Gluppps, me han pillado, a ver como explico que fue sin querer queriendo y sin darme cuenta

2 comentarios:

Anónimo dijo...

De Pipa:

Pues a mi me dejan, siempre que no me dedique a chuparles las orejas. No veas qué trabajo, toda la noche de una cama a otra, para que no se me celen!!!!!!!!!

Luthien dijo...

De peluda Lina:

Humanita,esto no e slo que parece; una extraña fuerza me transportó hasta el sofá y no me deja bajar... Te lo juro por mis galletitas, yo no quise.